Afrontar el diagnostico:
El cáncer de mama es la
patología neoplásica más frecuente en la mujer, siendo una localización con intensa capacidad estresante por tratarse
de un órgano íntimamente relacionado con la feminidad, la autoestima y la
sexualidad.
La mujer se enfrenta a
importantes cambios físicos y a sentimientos de ansiedad y miedo, que deben
mantenerse dentro de límites tolerables para poder participar en la toma de
decisiones. Una vez comunicado el diagnóstico, 50% de las pacientes presenta
una respuesta “normal” ante éste, 30% desarrolla un “trastorno adaptativo” con
síntomas ansiosos y depresivos y un 20% desarrollan trastornos psiquiátricos
más severos, si bien la mitad de ellos son recaídas de procesos preexistentes.
Son varios los factores
que intervienen en el proceso de adaptación emocional, entre ellos hay que
destacar la situación personal/familiar, aspectos culturales y el estilo
personal de afrontamiento.
Una vez que se produce
el diagnóstico, y te comunican que tienes un cáncer de mama normalmente el
miedo se apodera de la situación. Son muchas las preguntas que se agolpan (¿por
qué a mí?, ahora que estoy en mi mejor momento… ¿qué va a pasar con mis hijos?,
¿perderé el trabajo?, ¿lo superaré?, ¿qué hago?...) un sin fin de miedos e
inseguridades desfilan por la mente, dejando a la mujer bloqueada.
Pasar por esta
enfermedad es un proceso largo y complicado que suele durar como mínimo un año
y, el cual, poco a poco vas
descubriendo. Por esto, hay que conceder el espacio y la ayuda necesaria para
poder comenzar a transitar por el nuevo camino que la vida te marca.
Sin duda alguna hay que
dejarse guiar y caminar de la mano de grandes profesionales (medic@s,
oncolog@s, cirugan@s, enfermer@s, psicooncol@s, psicólog@s, fisioterapeutas,
trabajadores sociales, nutricionistas, asociaciones de pacientes, grupos de
autoayuda….) Todos y cada uno de estos profesionales van a proporcionar a la
mujer las pautas que debe seguir en cada momento y siempre estarán para
aconsejar, ayudar, calmar y consolar.
Asociaciones de pacientes:
Me gustaría hablar de
lo que conozco algo más, y eso es una asociación de pacientes. En ella se
presta una ayuda que en muchas ocasiones no se puede proporcionar en otro
lugar.
En una asociación puedes encontrar el calor y
la comprensión que no terminas de encontrar. Por supuesto, hay que hacer caso
de los profesionales sanitarios, pero, hay determinadas cuestiones que calman
en estos procesos. El estar frente a una persona y que te diga “tranquila, yo he
pasado por esto, se cómo te sientes, y voy a intentar ayudarte” esto calma y
consuela.
La dura noticia de un
diagnóstico de cáncer hace tambalear los cimientos de una vida pero siempre se
encuentra una mano amiga.
Cuando una mujer es
diagnosticada, rápidamente comienza a funcionar un mecanismo que hace que todas las partes implicadas
(personal sanitario y asociaciones de pacientes) trabajen por un mismo fin,
mejorar la calidad de vida durante y después de la enfermedad.
Por mi experiencia como
voluntaria puedo decir que no hay lugar más difícil en el que situarse que en
el de recibir a una persona recién diagnosticada de cáncer, una persona que
llega con miedos, incertidumbres, preguntas, desesperación y tristeza. En poco
tiempo hay que saber ofrecer palabras llenas de ánimo y esperanza, saber
consolar y respetar algunos silencios. Con el paso del tiempo, muy poco a poco
y con mucho trabajo por parte de muchos profesionales puedes comenzar a ver que
la persona cambia (física y emocionalmente) se va adaptando a las
circunstancias.
No puedo sentirme más
orgullosa de todas y cada una de las mujeres que conozco. Mujeres sensibles,
dulces, cariñosas, llenas de vitalidad, mujeres que ofrecen su rostro más
desesperado pero que más tarde se convierte en calma y fuerza.
Sin duda alguna, una
mujer es fuerza en estado puro. Damas de hierro que aun encontrándose en
difíciles circunstancias siguen pensando antes en los demás que en ellas mismas
pues, son madres, hijas, hermanas, parejas, esposas, abuelas…. Mujeres que
temen perder su identidad pero que son valientes y descubren que son más de lo
que creían ser. Mujeres luchadoras que desean gritar porque el terror las
inunda pero que paso a paso y con una entereza admirable salen a delante,
consiguiendo seguir siendo el timón que guía sus hogares. Damas que dan vida,
señoras que derrochan vitalidad y nuevos sueños. Mujeres que unas a otras se
dan consejos, secan sus lagrimas con la mayor de las compresiones y disipan
miedos con unos magníficos consejos de andar por casa, mujeres que se animan,
se cuidan y ayudan a cuidar a los suyos. Porque un cáncer de mama nos afecta a
todos. Y, entre todas crean un grupo de autoayuda que las une de una forma
mágica. Mujeres que caminan con muchos miedos pero confían en que el mañana
será mejor. Mujeres de bandera, mujeres que con pañuelos y pelucas derrochan
belleza por donde pisan. Mujeres que cautivan el alma.
Jamás podre dejar de decir Gracias. Gracias por
las lecciones de vida que cada día aprendo junto a ustedes. Gracias por
enseñarme a disfrutar de los momentos, gracias por mostrarme el valor de los
abrazos verdaderos, gracias por todas y cada una de vuestras sonrisas, sonrisas
que unas son de tristeza y desesperación y otras de alegría en estado
puro….pero, ¿acaso no es eso la misma vida?
Por
y para todas estas mujeres que han pasado, están pasando o pasaran por un
cáncer de mama es importante seguir
luchando, seguir investigando sobre esta enfermedad, sus causas y sus
tratamientos; y del mismo modo, apostar también por un mayor apoyo psicológico.
La figura del psicooncólogo es esencial en estos casos.
Los recortes de esta
crisis económica no pueden darse en la sanidad, pues la salud lo es todo y con
esto no se puede jugar. Los pacientes y sus familiares anhelan soluciones,
tratamientos más eficaces y menos dolorosos. El reducir personal sanitario
lleva a la tristísima, agobiante y desesperante situación de desbordar al
paciente. Por favor, pongámonos en la situación (una persona enferma, asustada
y con miles de miedos a la que encima se le pone la zancadilla con salas de
espera repletas de gente, con pruebas, colas y ventanillas….) por favor,
hagamos la vida más cómoda al paciente. Recorten de otro lado.
Es indignante
encontrarse con mujeres que no han hablado con el profesional en psicooncología porque no lo conocen, porque nadie las ha
derivado a este recurso debido a que este servicio está colapsado. Dicho
recurso es imprescindible. En estas circunstancias el apoyo de este profesional
es muy importante y no se puede consentir que solo haya un profesional para
todos los pacientes oncológicos. No!! Necesitamos servicios de calidad!!! Hay
que exigir que exista un equipo multidisciplinar que mejore la asistencia al
paciente.
Indignante es también ver
como pacientes son derivados a otras provincias para poder realizarse los
tratamientos porque no hay medios técnicos sufrientes, no!! Por favor! Ahorren
este sufrimiento! Los tratamientos oncológicos son duros y agotan muchísimo
como para tener que desplazarte a otra provincia prácticamente a diario para
poder recibir un tratamiento, por favor!! Eviten tanto dolor!!!
Y después, ¿qué ocurre tras
superar un cáncer?
Mención aparte merece
la incorporación a la vida laboral una vez terminados los tratamientos.
Las asociaciones luchan
por que se reconozcan los derechos de los pacientes oncológicos, pues, una vez
que se ha pasado por esta enfermedad hay efectos secundarios que nadie
reconoce. Estoy cansada de escuchar “Usted está bien, ya no tiene cáncer” y lo
que responden “sí, estoy bien, estoy viva, pero no soy la misma. Noto que mi
cuerpo, mis fuerzas y mis circunstancias han cambiado; por lo tanto, mi trabajo
debe estar adaptado a mi nueva situación”.
Y esto, el adaptar tu trabajo a las nuevas circunstancias ocurre, pero
desgraciadamente en otra ocasiones no. Hay momentos en los que ciertas personas
pueden sentirse desprotegidas. Y me pregunto ¿no es suficiente pasar por un
cáncer? ¿Tienen que poner piedrecitas en el camino para hacerlo más difícil?
¿Los pacientes oncológicos no tienen derecho a un trabajo?, pero hablo de un
trabajo adaptado a sus circunstancias, no un trabajo como el que anteriormente
desempeñaba antes de padecer la enfermedad. En estos temas, hay un gran vacío,
un gran desconocimiento y falta de información, falta de humanidad y
sensibilidad… y por esto también hay que pelear.
Por todo esto y mucho
más, es importante el Día internacional del cáncer de mama. Este día sirve para
reivindicar. Exigir apoyo a la investigación, mejores tratamientos, mejores
servicios y más personal sanitario. También este día sirve para hacer un
llamamiento a la población e incidir en lo importante de la prevención y
detección precoz, y por supuesto, apoyar y dar esperanza a toda mujer que haya
pasado, esté pasando o pasará por un cáncer de mama.
El 19 de octubre
diferentes campañas de sensibilización, concienciación y divulgación salen a la
calle, todas y cada una de ellas tienen fines muy importantes. Algunas de estas
campañas solidarias son:
-AECC
(Asociación Española Contra el Cáncer): Campaña
protagonizada por una mujer superviviente de cáncer de mama que lanza un
mensaje positivo al resto de mujeres sobre la superación de la enfermedad:
“YO HE SUPERADO UN CÁNCER DE MAMA”.
La aecc ofrece
información sobre el cáncer de mama y su prevención, diagnóstico precoz y
tratamiento, y financia proyectos de investigación sobre este tipo de tumor.
-Ajicam
(Asociación Jiennense de Cáncer de Mama):
está llevando a cabo una campaña a través de
Facebook con el lema: ….entre tod@s….ganamos VIDA. Con el
objetivo de concienciar a toda la sociedad de que entre todos: pacientes,
profesionales, instituciones, familiares, asociaciones, medios de comunicación…
podemos ganar calidad de vida y años al cáncer.
-Font
Vella: lanza la campaña Eres Fuerza y crea una beca con
SEOM para la investigación del cáncer de mama. Font Vella ha lanzado la campaña
#EresFuerza con el objetivo de seguir apoyando a las mujeres y luchar contra el
cáncer de mama. Para ello ha puesto en marcha una carrera virtual con el
objetivo de recaudar fondos que se destinarán a la creación de la Beca
SEOM-Font Vella para proyectos de investigación en cáncer de mama.
-Mechones solidarios: En Mechones Solidarios creen que el
hecho de seguir viéndose con pelo es un factor básico para la lucha contra
el cáncer, ya que ayuda a sobrellevar la enfermedad con mayor autoestima y
fuerza.El problema es que las
prótesis capilares de calidad no tienen un precio accesible a todos, dado
que el coste del pelo natural es alto y las pelucas son artesanales y por
ello muy costosas.
PERO... ¿QUÉ PASA SI
CONSEGUIMOS QUE LA GENTE DONE SU PELO?
Al conseguir el pelo de
forma solidaria, el coste de la peluca desciende en más de un 80%.
Donando
pelo ayudamos a crear pelucas oncológicas
En definitiva, que el
día 19 de octubre no dejes de sumarte a la prevención y lucha contra el cáncer
de mama.
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